domingo, 23 de julio de 2017

TAL VEZ SEA AMOR


El ascensor que sube desde mi vagina hasta el corazón, viene a veces tan lleno de ti, que no puedo distinguir bien si sólo te amo o te amo sin compromiso, sin medida, sin compasión o sin retorno ni salida.

Algunos hablan sobre lo difícil que es medir lo inmensurable o contar los granitos de arena de la playa y las estrellas para escribir poemas sobre el amor que sienten, y lamento decirte que no sé hacerlo, amor. Me importa poco cuantas estrellas hay y la arena del mar nunca me quitó el sueño.

A mí, lo que me sirve para saber cuánto te quiero, es apreciar ese perfume que se produce con el olor mezclado de los sudores nuestros, tu semen, nuestras babas, los chorritos de agua que haces brotar de mí y esos litros de lágrimas y risas que lloramos exhaustos al devorarnos vivos.

Esa mezcla explosiva de sensaciones, sentimientos, ganas de golpear, de reventar, de nadar en tus venas y ser parte de ti es lo que yo diría que vale por toneladas de estrellas mal contadas o miles de millones de arenitas computadas.

Nunca fui buena con los números, las matemáticas dejaron de ser terreno amigo cuando se volvieron raíces cúbicas, derivadas o limites tendiendo a infinito en base diez,  y contar cosas nunca me ha parecido divertido. No cuento besos, orgasmos, ni caricias, pero sí reconozco que algunas veces cuento, ansiosamente, los días o las horas que faltan para empezar de nuevo a perderme en tus brazos, cerrar los ojos y adivinar donde tu mano se posará en la próxima caricia.

No soy muy romántica, ni muy científica, eso es verdad, pero adivino bien.

Isabel Salas

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viernes, 21 de julio de 2017

BUENA CARA

  
Al mal tiempo, buena cara,
y a los malos maridos
a los banqueros malos 
y a los ciegos cupidos.

A los festejos sin algazara,
una sonrisa,
y a los mosquitos con sus zumbidos,
sonrisa y media, 
mientras recuentas las once varas de la camisa, 
y aprendes a reírte, sin demasiada prisa,
de la tragedia.

Y a tantos puños 
que nos muelen a palos,
una de cal, otra de arena
y el suave brillo
de tu melena.

Sin ironía, una bella sonrisa 
que acabe con la risa
de la maldita hiena

Y que tu buena cara
brote en la fuente clara
del agua pura de tu alma buena
y perfume tu pena
con el aroma dulce
de la azucena.


Isabel Salas

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viernes, 14 de julio de 2017

RELACIÓN COMPLICADA


Conozco gente que define su vida sentimental en las redes sociales de la forma más estrambótica posible, escogiendo de todas las posibilidades que  nos dan los sociólogos que preparan el menú de opciones, eso de "relación complicada".

Hace unos días disfruté uno de los mejores ratos de los últimos meses pasando unas horitas de tertulia con una gente muy divertida que analizó, inesperadamente y sin piedad, que tipo de información se esconde, realmente,  detrás de esas palabras tan misteriosas. Voy a resumir sus conclusiones, y si alguien tiene otras teorías se aceptan comentarios.

En primer lugar, según se concluyó, puede querer decir que tienes un lío con alguien pero no lo puedes contar porque la otra persona está casada o comprometida con alguien y tú no puedes asumir públicamente que estás metido en un triángulo amoroso, más que nada por lo mal visto que está y porque tu amante se puede mosquear y dejarte para preservar la paz de su hogar adúltero y adulterado.

Otra opción es que el adúltero seas tú y claro está, a tu media naranja oficial le debe mosquear sobremanera que definas tu estatus civil con esa expresión tan inadecuada. En pocas palabras, si una persona casada ha comenzado a evitar disimular, en la medida de lo posible, que tiene un lío fuera y parece que está loco por formar un follón para que lo pillen faltando a tus juramento conyugales, es que está loco por terminar y se vale de esa estrategia para darle un empujoncito al inevitable final.

Una alternativa muy factible es que el que presume de relación complicada no tenga ningún tipo de relación en absoluto. Es decir, se lo ha inventado,  no tiene a nadie en su vida, ni complicado ni descomplicado, pero le da vergüenza reconocerlo, ya que por razones muy peregrinas e irracionales, hoy en día reconocer públicamente que estás sin pareja te convierte automáticamente en según que círculos, en un ser antisocial, problemático,  arisco o insensible del que muchos desconfían, y por eso escoger la insinuación de que se tiene a alguien (por supuesto) pero no se puede contar (explicar) mejor, te hace parecer normal. Complicado pero normal.

En realidad todavía queda mucha gente normal en el mundo que no se siente obligado a anunciar públicamente que se casa, se descasa o que tiene sexo complicado con alguien casado, o sexo maravilloso con personas complicadas (esto último es bastante común y ya me ha pasado, si FB considerase la opción, sexo magnífico con un loco desgraciado, tal vez lo anunciaría yo como "acontecimiento importante" cada dos por tres).🙌

Hay otra posibilidad, tienes una relación con alguien que vive lejos y eso es realmente muy complicado. Todos sabemos que el amor a distancia envuelve terceras, cuartas y quintas personas y sobrevivir a eso para tener un día una relación real de pareja que vive en la misma casa es casi imposible. Según estas personas que me explicaron, verse cada dos o tres meses y  pasar el resto del tiempo diciéndose tonterías (o prometiéndose amor eterno) por el teléfono es para gente con escasas ganas de estar juntos o un nivel de libido muy bajo o casi nulo. 

Según ello hay más personas así de lo que creemos y en ese caso pueden ser felices viéndose cuatro veces al año, y aquí paz y después gloria. Desde aquí les deseamos suerte y que todo acabe bien, sea consiguiendo estar juntos, matando miles de perdices para celebrarlo o terminando  esa relación, verdaderamente complicada, para tener otra más normal y diaria.

Y por último están las verdaderas relaciones complicadas, de las que nadie presume porque son secretas, tóxicas, raras, envuelven situaciones que no queremos hacer públicas en las redes sociales y las vivimos discretamente en silencio.

Me sorprendieron tantas teorías socio-patológicas desarrolladas a partir de un simple estatus de red social y me pregunto que parte de razón y parte de chorrada envuelve cada una de ellas.

Si tienes otra teoría y deseas compartirla, no lo dudes, aguardamos con mucho interés.😁😂

miércoles, 12 de julio de 2017

ASAS REBELDES


A tus asas se le caen las tazas.
Las dejan ir como hojas de otoño cargadas con todos los tonos del café con leche y después esperan que les des unas palmaditas en sus espaldas de asas y le digas, muy bien, así se hace, no naciste para soportar todo el peso del universo, nadie puede obligarte a ser el asa de una taza cargada con todos los pesares y todas las tristezas. Hiciste bien. Te quiero igual, dormirás en la caja sagrada de las asas anarquistas esperando el príncipe azul que con un beso te convierta en ranita.

Ese día, iremos a nadar.

Isabel Salas

lunes, 10 de julio de 2017

ESE AMOR NUESTRO




Porque a veces escribo para sacudir los mástiles de todas las banderas o levantar un tifón que arranque del tirón todas las tejas de mi falda y otras no, otras sólo necesito llorar a gritos suspensivos disparando sollozos, puntos y mandarinas.

Ser oro en paño, hostia sagrada, gota de amor que cuelga del alambique de cualquier vagina que se precie, de estar enamorada. Ser la tiniebla helada que borda oscuridades en tu alma, antes de desollarla para consumo humano.

Y porque a veces, después de ser batalla en las guerras del mundo, yo sólo necesito estar contigo así, como hace un rato, cuando le echaste sal a mi lenguado y me dijiste que a lo mejor el sexo oral supera en mucho la espiral gastronómica de la mayonesa Hellmann´s, nacida según tú en el averno más profundo para los verdaderos hombres infernales que quieren mojar pan.

Y nos reímos tanto (que malo es nuestro inglés)  y es esa risa juntos la que se parece tanto al amor de botijo, que bebemos de nuevo, y vamos a la cama a retozar imitando cabritas y delfines. Hacemos cochinadas de esas bonitas que saben a pesar (de los pesares), a dominó y sándalo de perfumar submarinos de lava.

Y entonces yo te miro y tú me miras y nuestro amor bendice las toneladas de escombro que nuestros besos han acumulado a lo largo de todos los siglos (Amén), y a lo mejor te digo que me gusta escribir mientras escarbas en los lugares esos que tú llamas tu reino y respondes contento que soy tu casa y que sin mí, a la primavera de todos los jardines le falta queso rayado para oler bien.

Y por eso regresas cuando te vas.
Y por eso te quedas cuando te alejas.

Isabel Salas

lunes, 3 de julio de 2017

UN POEMA PARA TI


No siempre tengo un poema para ti.

Algunas veces es sólo una frase,
una puerta trancada con cerrojo,
dos vidas para la siguiente fase,
o el brote doloroso de un redrojo.

A veces te doy espinas sin la rosa,
te regalo silencios bifurcados,
te golpea la rabia de mi prosa,
te hieren mis dardos envenenados.


Tengo también la pena del despecho,
 heridas abiertas que hasta hoy respiran,
el amor dormido enterrado en mi pecho,
flores muertas que de noche suspiran.

Y a veces mi dolor se vuelve llanto,
otras mi gris congoja te golpea,
me escondo bajo el negro de mi manto
y deseo la suerte de la fea.

Isabel Salas


domingo, 2 de julio de 2017

FEMINISTAS FRÍGIDAS


En los últimos diez días (por casualidades de la vida), ocho mujeres de diferentes edades y países, me dijeron, cada una con sus palabras, y todas muy orgullosas, que ellas no son como yo. Presumían de no ser feministas (claramente no saben lo que es el feminismo), pues ellas no odian a los hombres y además son muy ardientes y les gusta un hombre bien macho en la cama que las haga sentir mujer.

Me llama mucho la atención eso pues yo puedo estar grandes periodos sin un compañero con quien tener sexo, y no por eso dejo de sentirme mujer, pero eso es lo de menos en realidad. A lo mejor ellas no se saben masturbar y dependen de un hombre para tener orgasmos, eso es algo que no pregunté porque no quiero escuchar la explicación surrealista de como ellas relacionan sentirse mujeres con las "tardes de corridas" en sus vaginas.

Lo grave, a mi entender, es escuchar en pleno siglo XXI, ese discurso de mujeres ignorantes que creen que ser feminista es odiar a los hombres o que confunden las relaciones sexuales, dónde cada uno o una se acuesta con quien quiere, con los derechos que las mujeres exigimos cuando pedimos que nos respeten para poder trabajar o tener cuentas en el banco, separarnos, divorciarnos y casarnos con quien voluntariamente escogemos, o cuando decimos que queremos conducir, conservar nuestro clítoris intacto o que no nos maten a pedradas por tener sexo sin estar casadas, entre otros.

Lo comenté con dos amigos que me conocen muy bien y ambos se rieron porque saben muy bien lo poquito que odio a los hombres y lo mucho que me gustan ellos y muchos otros. 

Eso no significa que me gusten todos los hombres, simplemente porque no me gustan todas las personas. Existe algo llamado afinidad que hace que con ciertas personas, hombres o mujeres me lleve mejor que con otras y su compañía me sea más grata, pero me siento igual "de mujer" cuando me tomo un café con una amiga que cuando me meto en la cama con un hombre, sea mi marido o no, sea mi novio o no, y eso puedo hacerlo sin que me metan en la cárcel o me maten gracias entre cosas a los movimientos feministas que desde hace años defienden los derechos de todas, incluidas esas ñoñas que se creen la guinda de la tarta sexual y presumen de no ser feministas.

Hoy me pilló el domingo un poquito harta de la doble y triple moral que me rodea: cristianos adúlteros, moralistas que se van de putas, concejales que consiguen votos prometiendo honestidad y se forran en los pocos años que ostentan el cargo, "gente de bien" que sólo hace el mal...y toda esa gentuza meapilas que condena públicamente lo que más desearía, en su íntimo, tener los huevos de hacer.

Nunca me gustaron los cobardes, y cada vez me gustan menos, pero los sepulcros blanqueados me dan verdadero asco. Puedo entender el miedo de un cobarde, pero no la doble moral del hipócrita. Y además me molesta que estas histéricas que disfrutan de todos los logros que el feminismo ha conseguido para todas nosotras, renieguen de él, lo intenten convertir en un movimiento diferente a lo que es y además crean que las feministas no podemos ser una bomba en la cama. 

Están muy equivocadas, pero ese tampoco es el asunto. Habrá mujeres feministas frígidas y otras muy ardientes, así como un hombre puede tener eyaculación precoz. independientemente de ser torero, taxista, de derechas o anarquista, mujeres muy religiosas multiorgasmicas y otras que jamás hayan sentido el universo derretirse entre sus piernas, y el feminismo no se trata de eso, la idea es que todos podamos tener los mismos derechos a la hora de trabajar, vivir, votar, o conducir independientemente de lo mucho o poco que nos divirtamos haciendo sexo.

Isabel Salas

sábado, 1 de julio de 2017

PARA TI


Pasito a pasito vamos llegando a los tres años de blog. En Julio de 2014, yo no podía imaginarme lo que pasaría en los tres años siguientes. Hasta ese momento ni siquiera se me había ocurrido la posibilidad de publicar mis cosas. Entre Julio y Septiembre revisé mis textos y pensé que podía intentarlo, separé algunos y el 13 de septiembre abrí mi cuenta en Facebook.

El primer texto que leí aquel día se llama PARA TI, el preferido de mucha gente y posiblemente uno de los más enamorados que escribí hasta hoy. El tiempo pasa, los amores pasan, los recuerdos quedan y un día, como hoy, sirven para celebrar haber vivido horas magníficas con las personas importantes de nuestra vida o festejar el éxito de un blog.

Acabo de subirlo por si os apetece volver a leerlo. Gracias a todos por tanto.





Acumulo palabras deseando contártelo todo. Mis novedades, las preocupaciones, los nuevos planes, las angustias del día a día y de los días del futuro cuando los hijos no estén y la madre se haya ido. 

Necesito explicártelo ahora porque tal vez en ese futuro tú tampoco estés y no sé si podré aguantar. Confío en que si me explicas hoy como hacerlo, podré recordar tus palabras y ser capaz. Quiero llegar y sentarme para decirte lo mucho que me importas y lo esencial que eres. Comer contigo, cocinar para ti, tocarnos en el sofá mientras me cuentas cosas de tu trabajo. Me imagino allí, atenta a tus palabras, haciéndote comprender con mi actitud lo mucho que te quiero y lo interesante que es todo lo que me cuentas.

También he pensado en la ropa que vestiré la próxima vez que te vea, que perfume usaré. Planeo pintarme las uñas unas horas antes de nuestro encuentro para que estén impecables pero secas, el pelo limpio, la depilación perfecta.

Y llega el día, me dices ven mañana, tú puedes, yo puedo y el universo gira y se expande como nunca, perfecto y flotante. Paso horas impaciente, contenta, duermo mal pero me despierto bien y me levanto cansada pero fuerte. Todo organizado. Llego a tu casa con mis palabras, mis planes, mis angustias, mis uñas, mi ropa, mi pelo limpio, mi depilación y mis ganas de cocinar. Y como siempre , mi ropa ni la miras y antes de darme cuenta ya ni sé donde está, el peinado no dura ni un minuto en tus manos, las palabras no salen, se esconden todas juntitas porque es hora de que otros sonidos salgan por la boca, suspiros, sollozos y risas. 

No comemos, nadie cocina porque no hay tiempo, en esas pocas horas nos amamos y nos miramos. Ni siquiera nos decimos si nos queremos.¿Para qué? Si no nos quisiéramos no estaríamos allí.

En vez de contarme las cosas de tu trabajo en el sofá antes de besarnos, me las cuentas en tu cama después de comernos vivos, con tu mano en mi cabeza jugando con mi pelo y dejándolo más despeinado todavía.

Yo no te cuento nada, parece que necesitas hablar más que yo, pero no me explicas nada extraordinario ni trascendental, me hablas de tus compañeros de trabajo, de un programa que oíste en la radio y de tu abuela que está vieja y cada día más canija. Yo lo escucho todo pero estoy atenta a tus dedos, disfrutando anticipadamente cada vez  que se mueven y tratando de adivinar donde me vas a tocar, sin que eso me impida captar tu dolor por la futura muerte de la abuela.

Se acaban nuestras horas y debo irme. Me miras mientras me preparo. Sonríes. Me preguntas si quiero agua. Nos miramos más y reímos de nuevo, varias veces. Nos duelen esos músculos olvidados que sólo se usan para hacer amor y sabemos que mañana dolerán más porque siempre es así, nos duele, pero nos gusta, entendemos que ese dolor es el regalo del cuerpo agradecido después de unas horas de fiesta.

Al regresar me doy cuenta de que mis angustias por el futuro, los miedos, los disgustos que deseaba compartir contigo en palabras , ya no están. Como siempre has neutralizado todos los males con tus besos poderosos. Me siento en paz, feliz, amada, afortunada, brillante. Pienso que el dolor del cuerpo es como analgésico para el dolor del alma y lo disfruto.

En el camino que me lleva a la parte de mi vida donde no estás, voy empezando a acumular nuevos temas de conversación y otras palabras para la próxima vez. Palabras que no saldrán de mi boca porque tú estarás usando mi boca para otras cosas. Sé que no hablaré, pero que estar contigo es mejor que hablar. Que eres la mejor terapia para mi.

Llego delante de mi casa llena de gratitud y de alegría, antes de entrar aún quiero escucharte por última vez antes de sumergirme en lo cotidiano. Atiendes el teléfono medio dormido y te pregunto:
- ¿ Te gustó el color de mis uñas?
Y me dices:
- ¿Pero tú tienes uñas?. No me había fijado.

Nos reímos de nuevo y entro en casa pensando que además de besar muy bien, tienes el maravilloso poder de hacerme reír con cualquier tontería y eso sí es imprescindible para que el universo flote ordenadamente. 

Al menos el mío.

Isabel  Salas


















jueves, 29 de junio de 2017

LA LUNA Y EL CANARIO


Un poquito de humor
para no caer
en el desconsuelo,
ni en la desesperación  
ni al suelo.

Y un tantito de amor
que nos haga volar,
lo suficiente para creer 
que podemos sanar.

Lo bastante para crecer,
o criar a los hijos,
y crear los poemas que han de morir,
un día,
hayan vivido o no,
como tú
muriendo a cada rato
o como yo.

Jugar a hacer ruidito de rana,
curando heriditas
que sanen mañana.

Lograr ser capaz
las veces que haga falta
para lograr
ganar una medalla por tenaz.

Mirar los ojos
que nos miran sin miedo
y aprender a olvidar las traiciones de otros 
que sin dudarlo, 
nos hicieron llorar.

Ser pajarito,
sonreírle a la luna,
comerse el desespero,
tragarse el grito.

Ser agua de laguna,
o gota de rocío
y siempre siempre 
afinar,
para al final,
cantar bonito.


Isabel Salas

Del libro

TE CONTENGO





miércoles, 28 de junio de 2017

GLORIA FUERTES Y JAVIER MARÍAS


Interesante, a mí que me encanta Gloria Fuertes, no me molesta que a Javier Marías no le guste, y hasta le doy la razón en una cosa, es verdad que hay una cierta tendencia entre las feministas más extremistas a intentar hacer creer que cualquier cosa hecha o dicha por una mujer hay que valorarla más porque fue una mujer quien la hizo que por lo excelente que pueda ser.

Ahora voy a explicar yo porqué creo que ese no es el caso. Feminista o no, me gusta Gloria Fuertes, y no digo "la poesía de Gloria Fuertes", porque ella me gusta entera, y no por ser mujer, me gusta por ser ella. Me gusta hasta su voz, tan suya, tan llena de noches sin dormir y tan de bruja buena.

Me gusta la manera increiblemente dulce que tiene de poner en tres renglones una historia entera, dibujando delante de mí un escenario completo, donde cada personaje cuenta su historia de dolor con pocas letritas y consigue así que leer tres poemas te llenen tanto como tres capítulos de otros libros menos poderosos.

Gloria Fuertes me enseñó a leer con lágrimas en los ojos y puedo entender, sin embargo, que a otras personas no les guste, porque amar la poesía es comprender que el amor entre lector y poeta es un lazo invisible que brota como cualquier amor apuntando adonde quiere y lo mismo hace que te guste Espronceda como que te aburra Neruda.

Si yo escribo poesía, es en parte gracias a ella entera, a sus horas en la televisión explicando cosas que otros mayores no abordaban, a su ropa rara que yo como niña no sabía interpretar ni como símbolo de opción sexual ni como nada, simplemente, según lo veía, Gloria Fuertes se vestía así.

Me fui haciendo grande y con doce o trece, aprendí alguna cosa sobre las lesbianas, que se enamoran de otras mujeres y que algunas se  visten con estilo masculino. Pensé durante algunos meses que todas eran escritoras hasta darme cuenta de mi error.

Seguí creciendo y cierta vez leí Poeta de guardia con un amigo en la playa. Hasta ahora no sé si en parte nos hicimos amigos por haber leído este libro juntos o ya nos queríamos y por eso no nos importó llorar como dos tontos, con el trasero húmedo de la arena fría de antes de anochecer, mientras leíamos y nos emocionábamos.

Cuando tuve hijas las enseñé a amar la poesía de Gloria Fuertes y tal vez un poco de su esencia también. Mis hijas son feministas y jamás las he escuchado defender que algo hecho por otra mujer sea superior o bueno solamente por ser obra de unas manos o una mente femeninas.

Tal vez no son extremistas o tal vez respetan el trabajo bien hecho sea quien sea quien lo haga, y tal vez, ojalá, hayan aprendido que la poesía no se mide, ni se valora por ser hombre o mujer quien la escribió, que puede gustarnos Machado o no, Gloria Fuertes o no, pero ni Machado gusta a sus lectores por ser hombre, ni los admiradores de Gloria Fuertes la valoramos por ser mujer, en eso Javier Marías, sí está equivocado.

Aún así, le mando un poema que tal vez tampoco le guste, pero es un poemita corto, en el que expreso el poder que tiene la poesía de encontrarte, no siempre a través de cualquier poeta, pero sí de los adecuados para cada persona que se expone a vivir.

Y Gloria Fuertes tal vez sea de las pocas personas que no solo fue encontrada por la poesía, sino que supo ser brújula para que muchos niños y adultos la encontráramos también.





jueves, 22 de junio de 2017

NO ME GUSTA EL PRINCIPITO


No me gusta el principito,
aunque muchos insinúen
que es un libro muy bonito.

Lo he leído varias veces
y no consigo entender 
qué belleza se me escapa
cuando me empeño en leer
ese montón de sandeces.

He intentado abrir mi mente,
he tratado de ser buena,
he querido comprender 
lo que ese niño demente
empeñado en su faena
intenta hacerme creer.

Y no consigo tragarlo, 
tengo amigos que lo adoran
y no paran de elogiarlo,
pero yo sigo en mis trece, 
sin entender qué valoran
en un libro, que parece,
hecho para vomitarlo.

Algunas cosas francesas
están sobre valoradas,
mujeres, quesos, perfumes
vinos, falos o promesas,
nos llegan en oleadas,
siendo que allá como aquí,
sueles carecer al fin
de aquello que más presumes.

El libro del niño ñoño
saturado de clichés,
me tiene hasta el mismo moño,
no sólo por ser francés.

Es aburrido y falaz,
gris, dogmático y burgués,
monótono, ineficaz,
del derecho y del revés
ácido como el agraz.

Isabel Salas









MALA JUGADA



Hubiera sido magnífico nacer  con garantías e instrucciones de uso, así nadie nos estropearía por no saber usarnos.

Nacer sabiendo que el final feliz nos corresponde por derecho divino. No tener que sufrir con la tortura de la incertidumbre y poder sentir paz desde el mismo instante del primer aire entrando en nuestros pulmoncitos vírgenes.

Hubiera estado bien conocer los secretos de las sonrisas francas y poder ver siempre las miradas serenas del amor sincero, pero por lo visto, el Dios de la lotería cósmica tiene un pésimo sentido del humor y a veces ganan los malos.

Isabel Salas

domingo, 18 de junio de 2017

TODO ESO TENGO


Tengo una flor para ti.

Un libro.
Una canción.
Tengo una risa sin prisa.
Una selva con león.

Una arena,
una luna.
Una pena.

 Una estrella.
Una mirada
Una llamada.

Tengo una cama.
Un collar
Una escalera,
Un suspiro.

 Tu nombre escondido.

Mis ganas
Mi fuerza.
Mi llanto,
Mis canas.

 Todo eso tengo
¿Te cabe?





Isabel Salas











DOS ESTRELLAS


Tal vez un día,
si hay vida en las estrellas,
después de terminar nuestra jornada
y atravesar la hora de la muerte fría,
se agoten mis querellas,
se sosiegue mi alma alborotada
y podamos, al fin, 
los dos,
hallar la vía,
que sin contras ni pros,
inunde nuestras almas
de frescor y alegría.

Tal vez sepamos
encontrar la manera de querernos,
el modo de acercarnos,
un método infalible para hablarnos,
llorar y perdonarnos,
para quién sabe,
al fin,
poder amarnos.

Será bonito,
ser estrella contigo,
 conquistar un pedazo de cielo
y ser feliz, por fin,
a tu ladito.

Otras parejas,
mirarán nuevos cielos, cuando los dos 
nos hayamos marchado.

Otros amores,
llorarán su destino
aturdiendo a la luna 
con sus clamores.

Y yo, 
sin  lágrimas al fin,
para llorar tu ausencia,
seré luz encendida, 
gozando
tu presencia.

Isabel Salas

miércoles, 14 de junio de 2017

ODA A LOS HUEVOS PERUANOS



Tengo una cosa en mi mano, 
que nadie podrá creer,
es un huevo  peruano
que no es un cojón cualquier.

Peludo como un caniche, 
durito y arredondado
sabroso como el cebiche,
amo tenerlo a mi lado.

Este huevo inteligente
compañero y parlanchín,
es la envidia de la gente
y la flor de mi jardín.

Sonríe cuando le escribo
suspira cuando me voy,
Vivir sin él no concibo
por lo contenta que estoy.

Isabel Salas





martes, 13 de junio de 2017

LOS PLANES DE ELLA


Ella te tiene.

Eso cree la pobre,
que te tiene a sus pies
y en el gran futuro
de su plan burgués.

Lo cree y lo pregona
lo asume, lo engalana
y se ríe de mí 
con su risa burlona.

Cree que eres 
la guinda de su tarta,
el amor luzdeluna
que los males aparta.

Ella te tiene en fotos
en fiestas familiares,
en su presente rosa
y en los blancos veleros
que navegan sus mares.

A los ojos de todos
ella ganó,
y de todos los modos
la que se quedó fuera,
la perdedora,
soy yo.

Pero yo sé muy bien
quién es el sacapuntas de tu lápiz.
Sé donde miras
y hacia donde suspiras.

Quien vive en tus mejores versos
y que boca deseas
cuando deseas besos.

Sé cuantas veces
me llamas a escondidas
y cuantas noches
lloras mis despedidas.

Ella cree 
que es ella 
 la que te tiene.

Yo tengo otra opinión,
los planes mudan, 
se cambian, se renuevan,
pero los sueños, 
que es dónde vivo yo...
los sueños
no.

Los sueños
sólo mueren
cuando muere el amor.

Isabel Salas

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