lunes, 15 de mayo de 2017

FUMATA BIANCA


Es verdad que me gustan
varias cosas de ti.

La manera procaz
con que abordas asuntos
que alborotan y asustan.

Y esa forma eficaz, 
que tienes,
sin alardes,
de señalar la llaga
y poner los difuntos en cuarentena,
en cuanto vas y vienes,
de la zeca a la meca
subiendo terraplenes
bajo la luna llena,
o visitando harenes, 
después de haber salido.
santificado,
de un templo azteca.

Y esa sonrisa franca,
llena de estrellas impredecibles,
que me regalas gratis,
sabiendo que no hay saldo
en mi tarjeta visa, 
ni puchero en mi caldo
y que mis alimentos,
son perecibles.

Y ese brillo en los ojos
a veces indoloro
y otras flotando inerte,
rielando entre despojos,
en tu piscina
saturada de cloro.

Y me gusta también
esa manera suave 
con que dices mi nombre, 
untándolo en tu pan, 
mientras no dices ven,
ni me hablas sobre agua
ni me ofreces tu llave.

Pero quitas mi sed,
me quemas en tu fragua
me llevas a volar
y vuelvo a ser capaz de pilotar, 
de nuevo,
la desahuciada nave
que quiere regresar.

Y me gustan, 
por fin,
el tronco bendecido por tu hacha,
sacrificado para ser palanca,
y esa copa 
que brinda y emborracha,
con la que izas, a la salud de Odin,
el rayo vengador,
de tu fumata bianca.

Isabel Salas

miércoles, 3 de mayo de 2017

A CHORROS



Hablar contigo
es levantar mi falda,
y sin pudor,
mostrarte  mis enaguas.

Es beber en los ríos,
del ruido de tu risa
y nadar en los lagos
nacidos en las fraguas
de volcanes bravíos.

Aguas termales,
que sanan,
una a una, 
mis heridas mortales.

Hablar contigo
huele a castaña asada 
en esquina de pueblo.

Tiene la consistencia 
del hombro amigo
y el tacto suave de la paz sagrada.

Es el perfecto abrigo
que con tu amor amueblo.

Por eso,
siempre,
 quiero hablarte 
y que me hables.

Por eso vengo 
a susurrar bajito
que mi forma de amar,
es escucharte.

Nunca escatimo.
rompo el cerdito de mis ahorros
y me lo gasto todo
en escucharte a chorros.

Isabel Salas

martes, 2 de mayo de 2017

TÚ SUEÑA, YO COBRO


Los que siempre se forran, ya se han forrado vendiéndole a los gordos cosas para adelgazar o ropa para obesos, les da lo mismo, a los borrachos les venden bebidas o clínicas de desintoxicación, indistintamente, según se presenten las cosas, a los fumadores, tabaco, pipas, papel de liar o libros para dejar de fumar.

A los que se aman, les ofrecen vestidos de boda, viajes de miel y divorcios, abogados, terapias de pareja y todo lo que se te ocurra, a las putas, bolsitos dorados, cepillos de dientes y tinte para el pelo primero, después, dientes postizos, pelucas y batitas de guata.

Todos somos un negocio y siempre hay un cabrón vendiéndonos algo.

Y ahora, además, las hadas madrinas del siglo XXI abren agencias de viajes o editoras, y te ayudan a cumplir tus sueños, que para eso nacieron. Nunca el mundo conoció tantos empresarios solidarios. Me imagino a sus dueños en el cole hace veinticinco años cuando la maestra preguntaba que iban a ser de mayores y la cara de gilipollas que se le debía quedar a la pobre mujer cuando ellos contestaran: hada madrina, agente de viajes o editor.

En el caso de las editoras que nacen como setas cada semana y que son lo que más conozco, porque no tengo dinero para soñar con viajes, escogen un equipo de altruistas comerciales que trabajan siguiendo todos el mismo patrón, primero te localizan en los grupos donde los aspirantes a escritor publican sus creaciones y te dejan mareado llenándote de elogios, después te cobran un huevo por una maquetación mediocre y una tirada de pocos o muchos ejemplares según tengas de lana, más tarde le venden cuarenta libros a tus cuarenta parientes y se van a buscar otro soñador dispuesto a pagar por ver su libro editado.

Tú te quedas con los libros que sobraron, te compras un muñeco vudú de Paulo Coelho y haces un trato con el diablo para que te ponga en contacto con un buen vendedor. 

Un vendedor de libros, no uno de sueños.

No el que "mereces", sino el que necesitas.

Isabel Salas





lunes, 1 de mayo de 2017

EDUCADA


Tragar,
ingerir, 
devorar, engullir.

A veces con ganas
y otras,
muchas,
por no tener las fuerzas,
necesarias, 
para huir.

Y así,
 trago palabras,
respuestas,
semen,
y otras cosas impuestas.

Aunque me quemen
las ganas de escupir
y prefiriera
esputar, blasfemar,
maldecir
o mandar a la mierda.

Salir por la tangente,
murmurando,
y girar a la izquierda,
renegando.

Así soy yo,
cuando soy educada,
bonita, urbana,
necrosada.

Vistiendo de seda
a la mona de pana.

Pero otras veces,
me olvido de las formas,
me cago en el acuario 
donde guardas tus peces,
me río de tus dioses,
y me burlo del tono
con que gritas tus preces.

Así soy yo,
unas veces muy buena,
y otras, 
mejor.

Isabel Salas

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sábado, 29 de abril de 2017

EL MAYOR DE TODOS



Dicen que nuestro planeta está lleno de posibles grandes hombres, y él, sin duda, hubiera sido el rey de todos ellos, si los frustrados del mundo hubieran decidido escoger un líder: La mejor y más viva encarnación del "pudo haber sido y no fue" que jamás se vio.

Se llamaba Juan Luciano, y nadie sabía en que curvas del camino se habían ido tronchando una a una, todas las posibilidades perdidas de parecer, a los ojos de todos, el genio que él creía ser cuando cerraba los suyos y se miraba a sí mismo en el espejo ampliado su ego.

Se estrenó en la vida siendo un pésimo hijo, pero convencido de que podría haber sido el mejor de todos, caso su madre lo mereciese. El mal concepto que tenía de ella lo hicieron maltratarla sin piedad, de todas las formas posibles, y según fueron pasando los años, por el mismo motivo, fue despreciando sucesivamente, la posibilidad de ser el mejor amigo, el mejor hermano, el mejor novio, el mejor marido o el mejor jefe, ya que nadie era lo suficientemente bueno para justificar el esfuerzo que él debería invertir para cumplir tan loable objetivo.

Vivió engañándose a sí mismo y cuentan las malas lenguas que, borrachera tras borrachera, se fue burlando de los demás recordándoles que eran ellos, mediocres amigos, pésimas novias o detestables esposas quienes no merecían la pena ni el sacrificio para que él, pudiera ser el excelente esposo, novio, hermano o camarada que, sin duda, sabría ser.

Cegado por su soberbia no supo reconocer ninguna de las oportunidades que la vida, generosamente y con admirable insistencia, le fue brindando.  Nadie se quedó  a su lado el tiempo suficiente para comprobar si realmente él conseguiría ser el mejor en algo, y todos se fueron alejando, poco a poco, convencidos de que era el peor en muchas categorías.

Ninguna de las mujeres que pasaron por su vida, permaneció a su lado el tiempo suficiente para apreciar esas dotes secretas que él con tanto celo guardaba, solamente una, nunca sabremos si la más ingenua o la más valiente, aceptó darle el hijo que él tanto deseaba y fue precisamente ella, la que más tiempo sufrió sus rabietas y su arrogancia.

Esperó más que ninguna persona junto a él, convencida de que Juan Luciano no dejaría pasar la gran oportunidad de ser el mejor padre del mundo y trató, suavemente,  de recordarle muchas veces que el mejor padre sabe educar a su hijo y hacerlo feliz, cuidarlo, amparalo y hacerlo sentir seguro. Ella insistía en que para que todo eso se realizara era imprescindible que también la madre se sintiera segura y feliz y esperaba que el pobre necio lo comprendiese antes de que su paciencia se terminara.

Durante años, él se burló de ella y de sus patéticos esfuerzos por ganar unas migajas de cariño, nunca supo entender la nobleza de su corazón ni sus buenas intenciones, trató de ridiculizarla a los ojos del hijo y con el tiempo, maquinó un plan para irse con él, abandonando a la mujer estúpida y ridícula que según él, sólo había servido para darle el hijo tan deseado.

Cuando el niño cumplió los diez años empezó a mover las últimas fichas de su juego diabólico. Estaba dispuesto a abandonar a la inútil aquella a su suerte y demostrarse a sí mismo y a todos que sería el mejor padre del mundo, viviendo con su hijo lejos de la influencia de aquella gorda estúpida y haciendo de él, el hijo perfecto.

Se creía tan inteligente que en ningún momento pensó que su plan pudiera fallar. Unas semanas antes del viaje que había planeado, su mujer se fue llevándose a su hijo con ella.

El viejo Juan Luciano aún no entiende, tantos años después, como aquella burra pudo ser más lista que él, más rápida y más maquinadora. Nunca entendió que ella sólo se dejó llevar por su corazón y no tenía ningún proyecto elaborado. Simplemente le dijo a su hijo, que no soportaba más vivir cerca de su padre, y que se quería marchar, que podía escoger quedarse con él si pensaba que estaría mejor que con ella, pues él tenía más dinero y mejores condiciones de darle cosas que ella no podría ofrecerle.

El niño escogió irse con ella y ella se lo llevó.

Ella dudaba mucho poder llegar a ser la mejor madre del mundo, lo único que podía prometer era intentarlo y ser lo mejor posible dentro de sus posibilidades, pero esa promesa no fue hecha a las prisas para convencer al niño de irse con ella, la había hecho en silencio diez años antes cuando lo tomó en sus brazos por primera ve y le dio su primer beso.

El mayor estratega de todos los tiempos, el mejor padre posible, se volvió a quedar en la cuneta de las posibilidades y pasó el resto de su vida reviviendo en su mente la vida que dejó de vivir porque nadie mereció ser testigo de tanta perfección.

Dicen que en los bares donde suele sentarse a beber horas y horas sin hablar con nadie, lo oyen llorar, a veces, cuando articula la única frase coherente de su intermitente borrachera mientras levanta su copa y se desea salud:

- Al mayor gilipollas de todos los tiempos.

Isabel Salas

Te invito a conocer mi otro blog y saber un poco más de mí, de los libros que ya tengo publicados y de los próximos proyectos.






NAVAJA EN ARGENTINA



Otro libro llega a Argentina gracias a Pilar Cesana

viernes, 28 de abril de 2017

CAJA

Un gato tarda tres días en perdonarte que lo hayas metido en una caja de mudanza, pero si lo metes con su manta favorita, en sólo dos días ya vuelve a mirarte. Lo hace con una mirada impregnada de reproche infinito de gato salido de caja de mudanza. Decepcionado, desengañado, contrariado, desencantado ... pero te mira.

Y tú, convencido, prometes nunca más hacerlo.

Isabel Salas

martes, 25 de abril de 2017

ALGUNAS COSAS


Algunas cosas,
al dejar de doler,
son peor que el dolor.

Son la evidencia 
de lo mortal
que es el amor.
De lo letal
que es la traición.

Algunas cosas
cuando no duelen,
matan igual
que cuando hieren.

Son una rosa seca
que ya no huele, 
pero aún así...
saberla muerta,
duele.

Como el amor aquel
que yo,
 por ti sentía,
que se murió,
matándome un poquito,
cuando aún
dolía.

Isabel Salas





jueves, 20 de abril de 2017

ETERNO


-  Ya leí todos tus libros
-  ¿...Y?
-  Ahora quiero que me leas a mí y que me hagas parte de ellos.
-  ¿Quieres inspirarme?
-  Quiero que me respires, me aprendas y me ames.
-  Quieres que mi mirada te haga inmortal
-  Deseo que tu amor me haga eterno.


Isabel Salas

sábado, 15 de abril de 2017

EN LO OSCURO



Cierro los ojos,
despacio, 
dulcemente,
y allí estás tú,
respirando escondido,
en las sombras más negras
y heladas,
de mi mente.

Aún vivo,
todavía latente,
como un dolor eterno
dispuesto a no dejar de palpitar
mientras el corazón, 
no mande a los pulmones,
parar de respirar.

Y me quedo tan triste,
cuando te veo,
y duele tanto,
saberte entre las sombras
donde puedo sentirte,
y aún sin tocarte,
respirarte
y olerte

Yo,
que quise quererte,
a plena luz del sol,
hoy sólo puedo amarte,
cuando cierro los ojos
y te encuentro en lo oscuro
del callejón del alma
donde no brilla día
ni luna, ni farol.

Pura negrura,
oscuridad total,
amor herido, perra locura,
reencuentro que sueña ser letal,
pero es cobarde,
inepto, ineficaz,
y al final no nos mata,
ni nos consuela. 
No desata,
ni cura.

Isabel Salas






miércoles, 5 de abril de 2017

EL SIMULACRO


Aprender a engañar a los demás fue el camino de mentiras que lo llevó a escalar, paso a paso, la cumbre del cinismo. Cuando por fin consiguió engañarse a sí mismo y empezó a creerse sus propias mentiras, su corazón, derrotado, dejó de latir y comenzó a fingir al igual que su dueño.

Ya no latía, entró en el clima de simulacro

El ruido que salía de él, parecía el ruido común de cualquier reloj de corazón, así, como las palabras de amor que pronunciaba o escribía el hombre a quién había servido, parecían ser palabras de amor sincero a los ojos del mundo.

Sólo dos ojos lloraban la muerte en vida de aquel poeta, pues sólo ellos sabían ver el disfraz con el que él envolvía sus últimas poesías. Dos ojos decepcionados, creados para leer verdades, sonreír con los versos de amor y emocionarse con la belleza de la sinceridad que enciende la llama de los poetas.

Dos ojos que sabían escuchar los latidos que palpitan en cada letra de poema y que cuando dejaron de escuchar los suyos, se cerraron despacio tratando de contener las lágrimas.

Cuando una musa llora, lloran la vida y la poesía entera.

... y hasta los corazones, que ya no laten, lloran con ella.

Isabel Salas




domingo, 2 de abril de 2017

VERDES BEATOS


Hay un pueblo empinado,
lleno de cuestas,
al pie de un monte anclado.

Allí viven personas eruditas,
algunas son honestas,
muchas modestas
y otras,
infelizmente,
están marchitas.

Se secaron sus flores
cansadas de lucirse
desplegando colores,
pues en el pueblo
los grandes analistas
del amor y el dolor
reniegan del perfume multicolor
y sólo ven el verde,
único tono,
que desde el trono
del rey de los colores,
el corazón les muerde.

Otras tonalidades allí no existen,
ni el negro del temor,
ni la blanca pureza,
que obviando bendiciones,
abre sin miedo,
de par en par, 
sus piernas al amor.


Allí,
la pasión roja
de la sangre caliente,
del tinto de rioja
o del otoño 
que le pinta con besos
los labios a la hoja,
no está bien vista, 
ni siquiera
si la pintas, la cantas
o la escribes
con tu alma artista.

Poemas de colores
con la alegría 
del trágico amarillo,
metáforas moradas
y azulados hiatos,
hieren y ofenden 
la falta de arcoiris,
de los beatos.


Isabel Salas

miércoles, 29 de marzo de 2017

ALMANAQUE



Un almanaque es, según el diccionario, una publicación anual.

Contiene la información, bien organizada, de algunos temas determinados y ordenados según el calendario. Lo mismo podemos encontrar datos astronómicos que diversas estadísticas, días festivos con los labios pintados, que informaciones sobre los movimientos del sol y de la luna o sobre los próximos eclipses, pero siempre me ha hechizado la palabra almanaque por otro motivo, el detalle de llevar incorporado la palabra “alma”.

Cuando era adolescente imaginaba que el alma de cada año se diferenciaba de otras almas de otros años para cada persona, debido, precisamente, a esas fechas importantes y a la manera en como eso interfería en cada vida. Que no es lo mismo que tu cumpleaños caiga en luna llena, que en noche negra de luna nueva, o entre semana, para que tus amigos en el cole te tiren de las orejas, que en domingo. Que no es igual que tu hermano regrese de un viaje en pleno eclipse que en medio de un solsticio, y todo cambia si tu muela se cae un trece martes o un viernes dieciséis, en pleno día de san Rufino.

Y después, me dejaba llevar por mi imaginación y jugaba con la idea de que Naque era el nombre secreto y mágico de cada año en la Lengua Verdadera, esa que se hablaba antes de que nacieran las otras tras el enfado de Dios cuando lo de la Torre de Babel. Inventaba tonterías como que si supiéramos descifrar las señales, entenderíamos la esencia de cada año y seríamos felices, en plena armonía con nuestro destino. Me pasaba horas leyendo la letra chiquita donde dice qué santo se va a celebrar cada día y miraba los dibujos de las fases de la luna tratando de leer en aquellas esferitas blancas o negras el futuro inmediato disfrazado de galleta bi color.

Ahora que soy grande ya no hago esas cosas.

Ahora me distrae más leer el pasado en las piedras del río y vuelvo a soñar, pero con entenderlo, descifrarlo, asimilarlo. Me paso horas imaginando que también tiene alma o al menos guarda pedazos de la mía.

De nuevo busco recetas de entendimiento y reconciliación con los cumpleaños y los regresos, las partidas y los partos, los silencios y los gritos que han dibujado en cada una de las márgenes del río mi vida, unos surcos que son arañazos de tiempo y de destiempo, a veces caricias, otras heridas, pero surcos artistas al fin y al cabo, pintores, dibujadores y a veces escritores de esos que escriben con la letra roja que entra con sangre y sale, saladita, por los ojos, convertida en llanto.

El almanaque que ahora de verdad me importa, el de los festejos que ya pasaron, los besos que di y los cumpleaños que celebré con quienes de verdad me importaba celebrar.

En una de esas lineas hay una niña que se hizo amiga mía cuando yo tenía ocho años y ella nueve. Con ella he charlado hace unas horas, cuarenta y dos años después de haber iniciado esa amistad y las dos hemos dicho antes de despedirnos, lo mucho que nos queremos. No diré que esas cosas no me hacen llorar, sería una mentira inexplicable y sin necesidad. Esas lágrimas bonitas también tenían un poquito del alma de las dos niñas que las dos fuimos, de las dos mujeres en que nos hemos convertido ambas, y de las dos viejas que un día seremos, si todo sale bien.

A mis casi cincuenta ya no busco la forma de acariciar el Naque para leer destinos en las lunas a medias, ahora, lo que me gusta es abrazar amigas, conversar y decirles que me gusta ser parte de los dibujos que el tiempo arañó en su río.

En la foto preciosa que acompaña este texto, tal vez tú no lo veas, pero yo sé muy bien, que una de las rayitas, se llama Maripaz.

Isabel Salas

viernes, 24 de marzo de 2017

PRIMER PASO



Maribel leyó el letrero viente veces antes de entrar.

"El primer paso para salir de una situación de maltrato es hacer justamente lo que tu maltradador más detesta: habla con tu entorno. El secreto, que él llama discreción, te aísla y te hace sentir sola. RECUERDA QUE NADIE PUEDE AYUDARTE SI NO SABE QUE NECESITAS AYUDA".

Ella necesitaba ayuda, pero no sabría por dónde empezar a contar la pesadilla en la que se había convertido su vida, caso consiguiera trasponer aquel umbral.

Su mano temblorosa accionó el picaporte y ella empujó suavemente. Quería atisbar un poco antes de entrar, ver sin ser vista, "sentir" la atmósfera que emanaba de aquella sala donde otras mujeres tenían el valor de entrar y en la cual, posiblemente, ella nunca podría el pie.

Ya estaba cerrando la puerta para retirarse, cuando una voz le habló a su espalda.

- Me llamo Irene, y la persona que impidió que me fuera como pretendes irte tú se llama Raquel.

Maribel se volvió lentamente y se encontró frente a frente y muy cerca de una mujer casi de su edad, ojerosa también, pero no tan triste.

Ojos castaños, pelo mal pintado, una ropa demasiado grande y unos brazos abiertos con aspecto que querer abrazarla, fueron lo bastante para que Maribel se volcase en Irene.

Fue un abrazo largo, cálido y firme. El tipo de abrazo que ella necesitaba, un abrazo sin perdones ni promesas, sin miedo.

- El primer paso será cruzar esa puerta conmigo- dijo Irene- y no te preocupes, lo de hablar lo dejaremos para otro día si quieres.

Maribel se sintió tan aliviada al escuchar esas palabras que casi sonrió al decir :

- Soy Maribel.

- Si escribimos en el cartel que el primer paso es un abrazo o tratar de abrir la puerta, nadie se lo creería. Lo de hablar suena más eficaz, pero en realidad nadie dice nada hasta haberlo llorado todo. Entra conmigo, preciosa, hay café.

Maribel accedió al recinto dos pasos delante de Irene, y antes de que ella terminara de cerrar la puerta, ya notó gruesas lágrimas rodando por su rostro.

- No disimules tus lágrimas ni tu miedo Maribel, quien tiene que avergonzase es él, y no tú. Ya habrás notado al entrar que esta es tu casa.

Sí.

Era su casa, más su casa que la casa de la que acababa de salir hacía menos de una hora y en la que no se podía llorar.

Isabel Salas

viernes, 10 de marzo de 2017

COHETES


Algunas tristezas explotan como fuegos artificiales. 

Asustan a los perros como los estruendos de fin de año, marcando el fin de algo, de la paciencia, de la capacidad de soportar desmanes o simplemente explotan porque todo explota a la temperatura adecuada. Transforman en furia la frustración, convierten la rabia en colores temblones y hacen que los ojos brillen con chispitas de luz. 

Son peligrosas esas tristezas tan explosivas.

Algunas veces producen universos y ya se sabe que los universos, como otras cosas, los carga el diablo.

Isabel Salas

lunes, 6 de marzo de 2017

REGALO DEL NUEVO LIBRO


DAÑOS IRREPARABLES


El mismo sofá mugriento.

La misma mesa revuelta, la misma marca de cerveza.

El mismo hombre, el mismo gesto al abrir la lata y el mismo ruido de la lata al abrirse. pero ya no hay nadie asustado alrededor. Su furia, sus frustraciones, su rabia, sus insultos, sus golpes y sus amenazas ya no tendrán a quien dirigirse. 

Ella se ha ido.

Muy dañada, eso sí.

Lo confirmaba siempre, preguntando después de cada borrachera, usando todo su cinismo. Fingía interesarse por saber si había cometido algún daño irreparable mientras estaba borracho. Le encantaba usar esa expresión, que siempre iba seguida de sus juramentos de que nada recordaba.

Ella sabía que se reía de su carita de susto, de su pánico y de sus lágrimas. Notaba como se burlaba de su inmensa decepción con él, el hombre que le había prometido tantas cosas y que no había cumplido ninguna.

El sofá era el mismo y el borracho también, pero ella no. 

Se había ido lo más lejos posible. Sin reparo posible, pero lejos. Ella sí recordaba cada portazo, cada grito, cada insulto y cada noche de terror.

Los daños pueden ser irreparables cuando se ha convivido con un maltratador pero el futuro no.

Isabel Salas

miércoles, 1 de marzo de 2017

DESATINOS


Me siento a escribirle al amor
y las letras se niegan.

Tienen otros planes,
otros destinos
que me desasosiegan,
convirtiendo mis versos
en desatinos.

Se vuelven enemigas
se ríen de mí,
como haces tú,
cuando me desabrigas.

Mis palabras,
como mi corazón, 
desobedecen siempre
los deseos sinceros
de mi razón.

Isabel Salas


sábado, 18 de febrero de 2017

DOS MUJERES


Dos mujeres se encuentran,
se miran,
se sonríen,
y aunque no se conocen,
se reconocen

Dos mujeres de sol,
 de luna,
que son como cualquiera
como tú, como yo
como ninguna.

Dos mujeres que sangran
lloran, maldicen
aman,
gozan, respiran 
bendicen
y perdonan.

Dos mujeres se juntan
y se abrazan,
se consuelan 
se ríen.

Se miran a los ojos 
y se dan calma,
las dos han aprendido
a desnudar el alma,
una bailando
otra escribiendo,
las dos llorando a veces,
y otras riendo.

Y cuando dos mujeres
se desnudan así,
el abrazo es total,
 en él,
 cabe la furia
del arte más cañí,
caben niños y viejos,
héroes y derrotados,
caben gente de aquí 
y otros,
que están más lejos,
con patria,
o desterrados.

Un abrazo bonito
que se dan dos mujeres
y que el baile transforma
haciéndolo infinito. 

Isabel Salas


lunes, 13 de febrero de 2017

SALUDOS


Cuando en septiembre de 2014 inicié esta aventura literaria abriendo mi blog y la página de Facebook, sólo contaba con el apoyo de mi familia y de mi amigo Eric a quien dediqué el segundo volumen de la colección. 

A lo largo de las semanas y de los meses otras personas fueron sumándose a este proyecto prestando su apoyo de muchas maneras, algunos por unos días apenas, otros por meses o años, algunos por amor, otros por amistad o por compartir recuerdos de infancia, porque no tenían otra cosa mejor que hacer o porque de verdad les gusta mi trabajo y quieren que otros lo conozcan también. Todos los motivos son válidos y a todos ellos les doy las gracias de corazón. 

Creo que en todos he pensado al levantarme hoy y ver que el blog casi está llegando ya a las 300.000 visitas. Sé muy bien que conseguir que las personas visiten un Blog donde se lee gratis no es lo mismo que vender libros y poder vivir de eso, con lo cual estoy muy lejos de poder ser considerada una escritora profesional, sin embargo,  ese era mi sueño hace poco más de dos años y lo sigue siendo. Muchos me dicen que es imposible y que debo ser más realista, yo sigo pensando que es posible y por eso trabajo, porque de verdad creo que se puede, y que si otros pudieron, yo también podré. 

Cuando me desanimo, días como hoy me devuelven las ganas de seguir intentándolo. No sé quienes son estas personas, para el contador del Blog, son simples numeritos, para mí son mucho más.

A todos, un beso.

Isabel Salas

domingo, 12 de febrero de 2017

PROSA O POESÍA



Después de un interesante debate con otros cinco compañeros blogeros  y escritores sobre si es más usual que los lectores se interesen por prosa o por  poesía, ahí están los datos de mi blog.

Esas son las diez entradas más vistas del último mes y como yo sospechaba sin haber analizado aún los datos exactos, es casi lo mismo, aunque en este caso,  el marcador es de seis a cuatro a favor de la poesía, otros meses es al contrario, así que en mi caso (insisto, y no me llaméis cabezona 😶😶😶)  no hay mucha diferencia. 

Me preguntaron  también si yo recomendaría tener un blog de prosa y otro de poesía separados y mi respuesta es un categórico NO. Realmente no veo necesidad, y os explico porqué: este año espero publicar mi primera novela y hablaré sobre ella aquí también, en el mismo blog de siempre que ya no es sólo mío, sino de todos los que lo disfrutan y lo visitan.

Entiendo el Blog como un espacio personal dónde cabe todo lo que el autor haga, sean poemas, recetas de bizcocho, fotos, canciones, o crónicas de sus viajes y tener dos o tres blogs para tocar cada temática por separado para mí está fuera de cuestión por tiempo y por disposición, así que  pretendo seguir publicando todas mis cosas en un blog nada más y si algún día cambio de plataforma será siguiendo el mismo esquema de tenerlo todo junto.

Por último y respondiendo a otras personas que están comenzando con sus blogs o sus páginas de escritor, no creo que haya ningún secreto, simplemente comparto en Facebook y en +G las nuevas entradas y las personas que se interesan vienen a leer.

No me molesta explicar lo poco que sé sobre esto, porque no soy ninguna especialista y si algunos fines de semana las visitas se disparan, no entiendo muy bien a que se debe aunque creo que la casualidad tiene mucho que ver y el hecho de que entren personas que compartan con sus amigos pues eso amplía los círculos exponencialmente sin que en realidad dependa de algo que podamos decidir hacer o no.

Cualquier otra cosa, por email o en el FB sin problema lo responderé (si lo sé, que tampoco sé mucho).

Un abrazo y gracias por todo.

sábado, 11 de febrero de 2017

EL VERBO AMAR

La única manera de conjugar el verbo amar sin que duela, es en presente.

Isabel Salas

(Fragmento de ROOM)

lunes, 6 de febrero de 2017

PECERA


Hoy planeé desbloquearte para decirte que vi a alguien parecido contigo y pensé que eras tú. Contarte que me acerqué y lo miré y él se asustó cuando lo cogí de su brazo, lo sacudí y le hablé en español.

No eras tú y él no me entendía, pero fue amable y me invitó a un café,

Hablamos de amores virtuales y me hizo reír con sus propias experiencias en el asunto. Le comenté que a lo mejor te contaría lo que pasó, pero él me dijo que si nunca me quisiste no cambiarías de opinión porque tu doble viva aquí cerca.

Tal vez ni un ejercito de zombis invadiendo mi ciudad te haría quererme.

Le di la razón y después regresé a mi pecera.

Isabel Salas