jueves, 20 de abril de 2017

ETERNO


-  Ya leí todos tus libros
-  ¿...Y?
-  Ahora quiero que me leas a mí y que me hagas parte de ellos.
-  ¿Quieres inspirarme?
-  Quiero que me respires, me aprendas y me ames.
-  Quieres que mi mirada te haga inmortal
-  Deseo que tu amor me haga eterno.


Isabel Salas

sábado, 15 de abril de 2017

EN LO OSCURO



Cierro los ojos,
despacio, 
dulcemente,
y allí estás tú,
respirando escondido,
en las sombras más negras
y heladas,
de mi mente.

Aún vivo,
todavía latente,
como un dolor eterno
dispuesto a no dejar de palpitar
mientras el corazón, 
no mande a los pulmones,
parar de respirar.

Y me quedo tan triste,
cuando te veo,
y duele tanto,
saberte entre las sombras
donde puedo sentirte,
y aún sin tocarte,
respirarte
y olerte

Yo,
que quise quererte,
a plena luz del sol,
hoy sólo puedo amarte,
cuando cierro los ojos
y te encuentro en lo oscuro
del callejón del alma
donde no brilla día
ni luna, ni farol.

Pura negrura,
oscuridad total,
amor herido, perra locura,
reencuentro que sueña ser letal,
pero es cobarde,
inepto, ineficaz,
y al final no nos mata,
ni nos consuela. 
No desata,
ni cura.

Isabel Salas






miércoles, 5 de abril de 2017

EL SIMULACRO


Aprender a engañar a los demás fue el camino de mentiras que lo llevó a escalar, paso a paso, la cumbre del cinismo. Cuando por fin consiguió engañarse a sí mismo y empezó a creerse sus propias mentiras, su corazón, derrotado, dejó de latir y comenzó a fingir al igual que su dueño.

Ya no latía, entró en el clima de simulacro

El ruido que salía de él, parecía el ruido común de cualquier reloj de corazón, así, como las palabras de amor que pronunciaba o escribía el hombre a quién había servido, parecían ser palabras de amor sincero a los ojos del mundo.

Sólo dos ojos lloraban la muerte en vida de aquel poeta, pues sólo ellos sabían ver el disfraz con el que él envolvía sus últimas poesías. Dos ojos decepcionados, creados para leer verdades, sonreír con los versos de amor y emocionarse con la belleza de la sinceridad que enciende la llama de los poetas.

Dos ojos que sabían escuchar los latidos que palpitan en cada letra de poema y que cuando dejaron de escuchar los suyos, se cerraron despacio tratando de contener las lágrimas.

Cuando una musa llora, lloran la vida y la poesía entera.

... y hasta los corazones, que ya no laten, lloran con ella.

Isabel Salas




domingo, 2 de abril de 2017

VERDES BEATOS


Hay un pueblo empinado,
lleno de cuestas,
al pie de un monte anclado.

Allí viven personas eruditas,
algunas son honestas,
muchas modestas
y otras,
infelizmente,
están marchitas.

Se secaron sus flores
cansadas de lucirse
desplegando colores,
pues en el pueblo
los grandes analistas
del amor y el dolor
reniegan del perfume multicolor
y sólo ven el verde,
único tono,
que desde el trono
del rey de los colores,
el corazón les muerde.

Otras tonalidades allí no existen,
ni el negro del temor,
ni la blanca pureza,
que obviando bendiciones,
abre sin miedo,
de par en par, 
sus piernas al amor.


Allí,
la pasión roja
de la sangre caliente,
del tinto de rioja
o del otoño 
que le pinta con besos
los labios a la hoja,
no está bien vista, 
ni siquiera
si la pintas, la cantas
o la escribes
con tu alma artista.

Poemas de colores
con la alegría 
del trágico amarillo,
metáforas moradas
y azulados hiatos,
hieren y ofenden 
la falta de arcoiris,
de los beatos.


Isabel Salas